Correspondencias

septiembre 18, 2009

Enero 12, 1983

Filed under: Uncategorized — jlborges @ 7:23 pm

En mi último cuadernito, aforístico con resignación, Juana Blanco asesina taxistas. Transcribo: “Inexplicable, sin embargo, que Juana Blanco después de la cura, oh, Dios, alcohólica, se dedica a asesinar taxistas —si bien sólo un artista puede juzgar a otra (mujer asesina)”. En fin, que me encanta que hagamos algo con esta mujer drogona y sociológica. Manos a la obra. Transfigurémosla en partitura. Nieva y nieva: noticia europea.

[Carta a César Aira]
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septiembre 17, 2009

Febrero 12, 1983

Filed under: Uncategorized — jlborges @ 2:18 pm

Miro mucho la tele y me cuido (además, nieva). Acabo de salir de una peste mediterránea, que aquí insisten en denominar gripe y que tuvo a maltraer a media ciudad. Pasé una semana encerrado con 39 grados de fiebre. Quedé papilla. Quedé dosis masivas de antibióticos. Estoy cansado. La alegría de recibir tu carta me ha dado el impulso necesario para maquinar estas letras. Ahora me dispongo a tenderme nuevamente en el diván para leer, como es lógico, La Estructura del Harén, absolutamente recomendable. Autor, Alain Grosrichard. Ediciones Petrel. En francés: Structure du serial. Du Seuil. París, 1979. En serio, vale la pena. Si no lo conseguís, avisame. Te lo mando.

[Carta a César Aira]

septiembre 16, 2009

Marzo, 1983

Filed under: Uncategorized — jlborges @ 1:17 pm

Tamara queridísima: Sólo tengo lágrimas para darte. Por tu libro tan cojonudo y tan hermoso. Me llegó aquí por un tal Vladimiro Herrera (peruano: como su nombre lo indica). Sos preciosa. Aquí todos los días se asiste al lamentable espectáculo de los “argentinoides” que quieren volverse catalanes por un plato de lentejas. Precisamente porque la “Argentina” no es ninguna raza ni nacionalidad, sino puro estilo y lengua, no hay que renunciar a ella. Vos no renunciaste y te admiro por eso.

[Carta a Tamara Kamenszain]

septiembre 15, 2009

Mayo 19, 1983

Filed under: Uncategorized — jlborges @ 7:16 pm

Querido César: la culminación de la felicidad tiene un defecto, se convierte en ocultismo, revela la manía, se degrada en satisfacción. Admirablemente así: algo como la conciencia de la última letra, la zeta. Se degrada en una conciencia sana. Estoy perdido para la literatura hasta que no reaparezca, como en los sueños, el ¡ojalá!, el anhelo —un más allá del principio del deseo, lo cual, peor es imposible, es, para lo fugaz de nuestra respiración, incorrecto. Incorrecto: el destino está en las palabras tontas, en las que no tienen salvación.

No me llegó todavía La Luz Argentina. Paciencia y mala suerte, como decía una puta arltiana. Por ahora dejemos hablar al viento. En

Barcelona nunca hay viento. Es una ciudad quieta, triste, como un diamante que jamás cambiará de mano. Ni el ladrón ni el joyero (aquí) están contentos. Sólo yo me alegro, porque tengo la oportunidad de coronar y erigir un trono. Erigirle. Un trono a Buenos Aires.

Me he dejado la barba, toda la barba, sin acicalarla y sin recortes. En Barcel, los policías, los militares, los ministros, los carceleros y ¡ay! los locutores de televisión, permiten que los pelos les coman la cara. Es una imagen de respetabilidad. Contra el rapado y engominado punk, contra las patillas como dardos, que dan miedo porque parece que estuvieran a punto de prolongar el corte hasta las orejas. Y nada más. Esta carta era para decirte que me he dejado toda la barba. Abrazos para todos (los que quieras).

[Carta a César Aira]

septiembre 12, 2009

5

Filed under: Uncategorized — jlborges @ 9:39 am

Pensaba divertirme escribiendo un libro pornográfico. Más precisamente gráfico: toda la carne ya está en el horno.

Pero resultó una empresa cara, de las caras,
no fue posible:
El porno
Es una tortura política
(o el “por-no”
como Sara
Glasman escribe
con gran sagacidad
analítica).

[Teatro Proletario de Cámara.]

septiembre 11, 2009

4

Filed under: Uncategorized — jlborges @ 9:34 am

Debray afirma (afirma no es la palabra) “He llegado tarde”, una broma genial, del tamaño del mundo en el centro del mundo: Bolivia, se abre paso. El dato mínimo derriba el muro. Tarde: el golpe militar que se preparaba en Bolivia. Si tarde se entiende como a destiempo, y no se puede entender de otra manera: el romano escucha las campanadas del reloj. Ernesto Guevara no se suicida ni se in-mola. Es tarde, basta, es tarde
años más tarde, el insurrecto general Torres (boliviano) liberó a Debray
y después, la pandilla de Videla asesinó al general Torres en Buenos Aires; lo asesinó más tarde, para ser justos, para impedirle a Debray la impostura de la deuda infinita. Como él mismo se la prohíbe desde aquí le echamos una mano. El gelatinoso “después” es poco. Poco epitafio para el general Torres.

[Teatro Proletario de Cámara.]

septiembre 10, 2009

3

Filed under: Uncategorized — jlborges @ 9:29 am

El teléfono se le pudrió en las manos, y una gang grena galopante, asonante le impidió hacer ese llamado: como ése, como ése —señalamiento poético que en blues, tango blues, inventó mi hermano. Delatar el dispositivo revolucionario o relatarlo. Es hermoso. Militar en la literatura para perderse en la vida de esta pérdida. Que la rata en el laboratorio (el de es autosuficientemente incorrecto, como Regis Debray; rata de biblioteca, de laboratorio, nooooh, el de es mentira; y Debray, hoy en España, hoy vuelve a hacer… a ser… revolucionario. Prefiere el ridículo a contar la historia. “No hay lectores” dice. Condensa en una sola frase política y literatura).

[Teatro Proletario de Cámara.]

septiembre 9, 2009

2

Filed under: Uncategorized — jlborges @ 11:20 am

El que murió en Bolivia, de joven anduvo un poco de aquí para allá (nunca se sabrá dónde quedan) en territorio argentino. Un día cruzó la frontera. En realidad, era argentino. Antiperonista furioso. Comando civil, nada menos. Tuvo sus días de sinvergüenza católico cuando la  C. G. T. quemó los templos, y el Otro, el viudo de la Gran Puta, el pret – a – porter para los resentidos por no haber participado en la Resistencia Francesa, mandó la ley de divorcio al Congreso. Los aviadores marinos apuntaron bien, como de costumbre: 180 trabajadores muertos, y el objetivo, ese que era tan tonto que se le ocurrió volverse nazi en 1946, ese: ni un rasguño.

[Teatro Proletario de Cámara.]

septiembre 8, 2009

1

Filed under: Uncategorized — jlborges @ 10:18 am

¡Adelante, Alfonsín! Los asesinos no tienen corazón de oro. Y en cuanto y en tanto al mar e magnun de la dirección sindical: ¡es usted! incapaz de sobrepasar eso. Ellos ya tienen bastante falta de ser: son víctimas de peronismo sin Vandor. Vandor el asesinado de una sola carga oligárquica: perfecta cuchilla de plañido nacionalista más pobre acumulación de vaquitas. ¡El peronismo sin Vandor! Somos los peronistas, Alfonsín, quienes lo elegimos a Alfonsín. Lo destruiremos sin ninguna clase de culpa. Europa es la UOM: Italia y su marxismo sin infierno, pero también sin paraíso.
Lo recuerdo a Vandor de manga corta enseñando (no hacía otra cosa). Se dio medios para nunca congelarse en un fin. Nadie entendió

[Teatro Proletario de Cámara.]

septiembre 7, 2009

Setiembre 22, 1985

Filed under: Uncategorized — jlborges @ 10:16 am

Me puse un tallercito para pintar todo el material porno que consumo. Es eclesial. Las caras best-celestiales de las mujeres gozando, ardiendo en technicolor —mal impreso en España, es decir, impreso por Goya: rojo chorreado de la vulva sobre el peligro (pene) amarillo. Delicias expresionistas. Los artistas del género ya lo están despreciando.

[Carta a César Aira.]
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